Ser LGBTQ+ no es en sí mismo un problema de salud mental. Pero vivir con discriminación, rechazo familiar o la falta de espacios seguros puede sumar un estrés real, y ese estrés puede afectar el ánimo, el sueño y la sensación de seguridad. Ya sea que no hayas salido del clóset con nadie, con todo el mundo, o algo intermedio, mereces un apoyo que tome en serio toda tu identidad.
Algunas cosas que puedes probar hoy
- Busca o retoma el contacto con un espacio LGBTQ+ que te acepte tal como eres, ya sea una comunidad en línea, un grupo local o simplemente una persona que te comprenda. La familia elegida y la comunidad están relacionadas con una mejor salud mental para las personas LGBTQ+.
- Si no sabes cuánto mostrarte en una situación concreta: marcar tu propio ritmo para salir del clóset, con el fin de proteger tu seguridad y bienestar, es una decisión válida, no una falta de autenticidad.
- Si una persona o un lugar en concreto se siente poco seguro o poco favorable ahora mismo, está bien limitar el contacto y dirigir tu energía hacia relaciones y espacios que sí te acepten.
Dónde encontrar más ayuda
- COGAM - Colectivo de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales de Madrid: información, acompañamiento y grupos de apoyo para personas LGBTQ+ de cualquier edad.
- Arcópoli - Asociación LGTBI centrada en jóvenes y estudiantes, con grupos de apoyo, actividades y acompañamiento para adolescentes y jóvenes.
- Trans Lifeline - Línea de apoyo entre pares dirigida por y para personas trans, disponible en español, sin necesidad de involucrar a la policía.
- Fundación Triángulo - Organización LGBT de ámbito estatal con recursos de información, asesoría legal y apoyo social en toda España.
Estos son puntos de partida generales, no un diagnóstico ni un plan de tratamiento completo.